El estallido que hay

Enrique Flores - El País. Viñeta que ilustra el Artículo de Adolfo García

Enrique Flores – El País. Viñeta que ilustra el Artículo de Adolfo García

Hace unos meses leí un artículo muy recomendable de Adolfo García Ortega en el diario El País, su título era “El estallido que viene. Por aquellas fechas (noviembre de 2012), la prensa mediática comenzaba a preocuparse ante la ya extendida desconfianza ciudadana hacia los políticos. No ya como consignas del 15-M, sino como ‘estado de ánimo político’ generalizado. Aún El País y El Mundo no habían comenzado con sus publicaciones acerca de la contabilidad B (de Bárcenas) del Partido Popular. Aún así, García Ortega aseguraba que se veía venir una crisis de las democracias europeas, especialmente de las del sur, una crisis política sistémica. Sus razones se enraizaban en las cada vez más grandes desigualdades de oportunidades, tanto entre clases sociales, como entre Estados del continente. Esta situación perturba y amenaza la sostenibilidad de la paz social y los sistemas políticos encargados de canalizar las disputas, no solo se van presumiendo inútiles a la hora de recoger la voluntad popular contemporánea, sino que bloquean la resolución de los conflictos, cada vez más contradictorios y agresivos, entre clases sociales y entre nociones políticas heterogéneas.

Los acontecimientos mediáticos se han precipitado. Hoy ya queda bastante claro que las tramas de corrupción afectan hasta al mismo Presidente del Gobierno y que en la Zarzuela se hacían mucho más que amigos. Los procedimientos judiciales avanzan lentos, el mundo de la comunicación no tanto, pero el desapego y, directamente, el odio hacia la palestra política aceleran su expansión exponencialmente. La rueda de prensa en la que Rajoy , compareciendo junto con su homólogo polaco, contestaba a una pregunta preparada con una parrafada escrita (ya no digamos aquella de la pantalla de plasma, la del “salvo alguna cosa”, o la de los “hilillos” del Prestige en su momento), no es sino la evidencia de lo difícil que está siendo ya, para los gobernantes de este país, mantener el status quo de sus privilegios, sus contactos y su opacidad. Un Presidente escondido es un personaje cada vez más sospechoso y, sobre todo, más ninguneado.

¿Quién es el osado que se le ocurriría defender al Presidente o a sus ministros como comentario de ascensor? Pero también, ¿Quién es el ‘presumido’ que hoy en día es capaz de lucir por ahí la camiseta de algún otro partido? Hace unos días, en un comercio, alguien protestaba por alguna de las innumerables paradojas de la burocracia cotidiana, mientras el dependiente le contestaba: “Si aquí ni Rajoy dimite, ¿qué vas a esperar de este país?”. Las conversaciones cotidianas entre desconocidos tienen un valor sociológico incalculable. Estas siempre encuentran las palabras y los gestos de lo empático, lo compartido y/o lo correcto. Expresan también desatinos, pero suelen testar aquello que los periodistas llaman el “estado de la opinión pública”. Atender a las conversaciones ajenas (o cotillear, sin más rodeos) abarata encuestas e ilustran el discurso compartido. En estos momentos, ya nuestros políticos tradicionales se han convertido en la burla y el sparring del desazón la calle. Pero, sobre todo, nuestro sistema político ya ha pasado ese punto de no retorno en el cual lo nuevo se pelea por aparecer y lo antiguo ya busca su mejor salida. El estallido ya ha comenzado y su origen, más que en la desastrosa gestión de la crisis económica que ha dejado hasta hoy más de un cuarto de la población activa en el paro, más que en la injusticia de las leyes ejecutadas, el hastío ciudadano con el Gobierno reside en la constatación de su deshonestidad o, mejor dicho, por esta guinda en tal indigerible pastel. Qué sucederá de aquí en adelante, como en todo estallido, es más que nunca una incógnita que debemos protagonizar, de una manera o de otra, si buscamos hacer las cosas de otra manera y no volver a permitirnos esta sobredosis de falta de respeto y tanta incompetencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s