El bipartidismo ante el abismo (por Álvaro Marchante)

Ayer me encontré con el artículo que a continuación les comparto, escrito por Álvaro Marchante, sobre la evolución de la intención o, más bien, des-intención de voto a los dos grandes partidos españoles (PP-PSOE) en los últimos años. El texto es una delicada cirugía exploratoria de la desafección hacia el sistema político surgido en 1978 y reafirmado durante más de 30 años por estos dos partidos principalmente (y a la extinguida UCD, surgido del aparato franquista), pero con la íntima colaboración de los partidos nacionalistas periféricos que han mantenido su cotarro durante todo este tiempo también. Desde luego, todo un nuevo horizonte se nos presenta y un nuevo rumbo a no sé dónde. Va siendo hora de mover ficha.

historia-interminable-bipartidismo

La situación política en España abrió el año 2013 pasando por su peor momento. Nunca antes la suma de las respuestas que el CIS formula como los principales problemas del país (Corrupción y fraude, Los políticos y la política general y El Gobierno y los partidos políticos) había sido tan alta (La Vanguardia, 12.01.2013), sumando 50,2 puntos de 300 posibles. Tras el último sondeo del CIS (estudio 2976, enero) el pico sigue creciendo y llega a los 51 puntos. Teniendo en cuenta que el paro y los problemas económicos representan 180,2 puntos, estamos ante el segundo gran problema de los españoles. (El barómetro de Marzo del CIS 2978 ya estableció como segundo gran problema de los ciduadanos a la “corrupción y el fraude”).

Esta situación a la que hemos llegado tras la falta de capacidad de los últimos dos gobiernos (primero del PSOE y luego del PP) se ha reflejado en los electores de ambos partidos. De este modo la suma de los votos a los dos grandes partidos fue en retroceso desde el mismo día de las elecciones con picos que llegan a casi -26 puntos de voto (en el sondeo de El País del 13.01.2013), como podemos observar en la siguiente gráfica que incluye los sondeos desde las elecciones generales del 20N.

Evolucion voto PP y PSOE

Evolución de la suma de los votos de PP y PSOE desde las Elecciones Generales de 2011

Llegados a este punto en el que la intención de voto a los dos grandes partidos ha estado por debajo del 50% (aunque sólo haya sido en una ocasión) nos lleva al posible fin del bipartidismo. Este asunto no ha pasado desapercibido ni en la prensa ni en la sociedad. Algunos medios de comunicación –en especial El País– han llevado a cabo un análisis detenido del posible fin de la hegemonía del bipartidismo. Algunos titulares como ejemplos pueden ser:

Pero no sólo ha sido El País, en el último mes, las noticias sobre bipartidismo en España han sido de 247. Para que se pueda comparar, en el mismo período de tiempo, las noticias sobre UPyD que recoge Google han sido 483 y 259 sobre CiU. Con estos datos, podemos decir que el tema del bipartidismo interesa a los medios de comunicación.

Para descubrir si interesa a los ciudadanos utilizaremos las búsquedas en Google de dicha palabra. Como podemos ver en el siguiente gráfico es en 2011 tras las elecciones municipales y autonómicas de marzo y las generales de noviembre cuando este concepto alcanza su cénit y desarrolla curiosidad en los ciudadanos españoles (las búsquedas sólo se corresponden a España). Desde esas elecciones se mantuvo estable, pero tras los últimos escándalos de corrupción y los últimos sondeos dicha palabra ha alcanzado su cuarto pico más alto y con tendencia al alza.

Busquedas Google de Bipartidismo

Busquedas Google de Bipartidismo

En estos momentos podemos hablar de crisis en ambos partidos. El Partido Popular habría perdido hasta 20,7 puntos de voto (El País, 13.01.2013) por no haber sido capaz de reconducir la situación económica y por los casos de corrupción en el seno de su partido. El Partido Socialista estaría en crisis en primer lugar por no haber sido capaz de recoger parte de esos hasta 20,7 puntos que habría perdido el PP y, en segundo lugar, por haber perdido hasta 5,8 puntos de voto, después de haber perdido 15 puntos en las últimas elecciones.

Pero todavía no les debe entrar el pánico a los dos grandes partidos. De momento (centrándonos en los barómetros del CIS), entre el 30 y el 35% del voto que obtuvieron en las elecciones del 20N (recuerdo de voto) no se estaría yendo a ningún partido, sino que se está concentrando en las opciones de ‘Blanco’, ‘No votaría’, ‘No sabe’ o ‘No contesta’, como podemos ver en la gráfica siguiente.

Evolución de la suma de voto en blanco, no votaria, no sabe y no contesta

Evolución de voto en blanco, no votaria, no sabe y no contesta

Hasta las últimas elecciones, cuando el electorado de un partido tendía hacia estas opciones, ocurría lo contrario en el otro partido, pero desde el 20N ha ocurrido de forma paralela y a gran velocidad en ambos partidos. Esto tiene una explicación, como dice Martínez i Coma (2008): “la desactivación es un paso menos traumático en términos ideológicos, por ejemplo, que la conversión porque los costes de la conversión para el votante son más altos, en tanto que se cambia el voto, que la desactivación, en la que se deja de votar”.

De este modo, mientras que el PP pierde de media desde las últimas elecciones el 6,2% de su electorado en favor de otros partidos (1,6 puntos más que la media de la anterior legislatura; un incremento muy discreto), mientras que el 26,3% de su electorado su mañana hubiera elecciones se decantaría por el voto en blanco, por no votar o por el no sabe o no contesta. Si nos centramos sólo en el último barómetro del CIS, el cambio de voto hacia otros partidos asciende hasta el 9,7% de su electorado y por las opciones “menos traumáticas” (Blanco, No votaría, No sabe o No contesta) el 37,1%. Es decir, el PP sólo conservaría el 53,1% de su electorado. Como se puede observar en la gráfica siguiente (donde 100% es el recuerdo de voto en las anteriores elecciones), las transferencias de voto a partidos no son especialmente destacables –son similares a los de otros momentos–, sin embargo, las categorías de ‘Blanco’, ‘No sabe’ y ‘No votaría’ han tenido un gran aumento. El voto en blanco asciende hasta el 6,2 mientras que la media en el período analizado se sitúa en el 1,9; es decir, 3,2 veces superior. En el caso del no votaría el incremento es todavía mayor; en el último sonde del CIS fue de 15,5%, mientras que la media en este período ha sido de 4,3, es decir, 3,6 veces superior.

movimientos de voto desde el PP

Destino de los votantes que en las anterioes elecciones declararon haber votado al PP

En el electorado socialista la situación es muy similar, aunque no cabría esperarse dada la situación de su contrincante directo (el PP). Tras las elecciones generales, el PSOE se mantuvo en una intención de voto entre sus electores cercana al 80%, por encima de la media. Dada la caída en votos que tuvo, no era extraño que esto ocurriese. Lo que no era de esperar es lo que mostraban los siguientes sondeos y que se puede ver en la gráfica siguiente (donde 100% es el recuerdo de voto en las anteriores elecciones). La intención de voto entre sus electores se reducía casi a la misma velocidad que el voto al PP entre los anteriores electores del PP, llegando a caer en verano casi 12 puntos el voto entre su anterior electorado. Aunque, de media desde las anteriores elecciones la transferencia de votos a otros partidos se redujo en más de 4 puntos, el cambio a las opciones de ‘Blanco’, ‘No votaría’, ‘No sabe’ o ‘No contesta’ aumentó de media algo más de 1 punto. En este sentido, dada la similitud en la situación de ambos partidos, el PSOE lo tiene peor que el PP. Aunque su posición es relativamente mejor a día de hoy, el PSOE perdió 5 millones de votos en las últimas elecciones y no tiene la estructura de gobierno que tiene el PP. Además, si en el transcurso de este año y del próximo la economía finalmente mejora, podría recuperar buena parte de su electorado y, tal vez, hacerse con una parte del electorado socialista. El PSOE sólo puede pasar por la regeneración y la solución de sus problemas internos.

Analizando el sondeo que realizó el CIS (estudio 2980) sobre último Debate sobre el Estado de la Nación se puede entresacar que el propio electorado del PSOE cree que Rubalcaba es conocedor de los problemas e incluso que tiene un buen programa alternativo, pero ni siquiera su electorado le ve preparado para asumir el gobierno del país. Lo que Luis García Montero (Público.com, 21.02.2013) expresó de la siguiente manera: “El señor Rubalcaba estuvo serio y llegó incluso a proponer un buen programa alternativo de Gobierno. Pero el señor Rubalcaba tiene una historia”. Se ha llegado a afirmar que las personas votan de forma diferente de una elección a otra dependiendo de los candidatos que les pidan el voto y que los votantes tienden a votar a la persona y no al partido o a la plataforma (Manin, 1997).

Destino de los votantes que en las anterioes elecciones declararon haber votado al PSOE

A la pregunta ¿estamos ante el fin del bipartidismo? La respuesta a día de hoy no puede ser afirmativa. Aunque están teniendo grandes pérdidas de votos, tanto el PP como el PSOE mantienen a la mayoría de votantes que no declaran un partido como opción de voto en el ‘Blanco’, ‘No votaría’, ‘No sabe’ o ‘No contesta’. Además, como podemos ver en las gráficas de movimientos de voto, llegado el contexto electoral las opciones de ‘Blanco’ y ‘No votaría’ se reducen notablemente. Por ejemplo, entre el recuerdo de voto al PSOE en octubre de 2010 era del 10,7%, en el sondeo prelectoral en noviembre de 2011 se redujo hasta el 4,9%. Es decir, el 37,1% del electorado del PP y el 32,1% del electorado del PSOE dudan o se han desactivado, pero sólo el 9,7% y el 11,2% respectivamente, se habrían convertido. Lazarsfeld (1948:105) ya identificó este hecho (“the number of people who had no vote intention diminished gradually as the campaign progressed”) Además, hay que tener en cuenta que las opciones de cambio de voto llegado el contexto electoral también tiende a reducirse. Como dice Fermín Bouza (La Vanguardia, 12.01.2013): “si el PSOE saca la cabeza del pozo o el PP logra reducir el descontento de su base, el bipartidismo puede recuperarse porque sigue siendo el rasgo fundamental, en al medida en que no hay un tercer partido relevante”.

BIBLIOGRAFÍA

  • González, Juan Jesús y Bouza, Fermín (2009)  Las razones del voto en la España democrática 1977-2008, Madrid, Catarata.
  • Estado de la Nación: mentira y tristeza (http://blogs.publico.es/luis-garcia-montero/389/estado-de-la-nacion-mentira-y-tristeza/)
  • Lazarsfeld, P.F., Berelson, B. y Gaudet, H. 1948. The People’s Choice. How the voter makes up his mind in a presidential campaign, New York, Columbia University Press
  • Manin, Bernard (1997) The principles of representative government, Cambridge: Cambridge University Press.
  • Manin, Bernard (2006) Los principios del gobierno representativo, Madrid, Alianza.
  • Martínez i Coma, Ferrán (2008) ¿Por qué importan las campañas electorales?  Madrid, CIS.
  • Máximo descrédito político (http://www.lavanguardia.com/20130112/54360792774/maximo-descredito-politico-anxo-lugilde.html)
  • Rico, Guillem (2009) Líderes políticos, opinión pública y comportamiento electoral en España. Madrid, CIS.
  • Rodríguez Castromil, Antón (Escola Galega de Administración Pública) (2008) “Treinta años de elecciones democráticas (1977-2004): ¿Cómo votan los españoles?

El texto en su página original se puede leer pinchando aquí.

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